Cuando una persona se enfrenta a la adquisición de una vivienda está
haciendo frente, con toda probabilidad, a la inversión más importante
que realizará a lo largo de su vida. Es por eso que son muchos los que
buscan fórmulas que alivien un tanto el coste de acceso a un hogar.
En
este sentido comienzan a cobrar fuerza las subastas de pisos como forma
de acceder a una vivienda en mejores condiciones económicas. Lo cierto
es que la crisis económica ha traido consigo el embargo de muchas
viviendas a sus propietarios al no poder estos hacer frente a los gastos
hipotecarios.
Este hecho y otros similares ha traído como
consecuencia la existencia de un parque de inmuebles que deben salir a
subasta. La importancia de estas subastas es tanta que, solo en
Andalucía, se llegan a subastar más del 4% de los pisos que acaban en el
juzgado.
Quizá llegar a la subasta sea el último paso que, como
particulares, debamos dar a la hora de adquirir una vivienda. Conviene
mejor intentar ponernos de acuerdo con el propietario de la misma para
establecer un precio de compraventa que satisfaga a ambas partes.
Si
aun así decidimos acudir a la subasta,
deberemos tener en cuenta
algunos aspectos para evitar sustos posteriores.
En primer lugar
conviene informarse de todos los aspectos de la subasta y de los
inmuebles sacados a la puja.
Este último aspecto es importante ya
que podemos llegar a adquirir un inmueble por un precio que
consideramos una ganga, sin saber que dicho inmueble está gravado con
una hipoteca a la que tendremos que hacer frente nosotros, con lo que al
final podríamos estar pagando incluso más de lo que el propio inmueble
costaría en el mercado libre.
Una vez informados de los detalles
de los inmuebles así como del día, hora y lugar donde se celebrará la
subasta y del precio de la vivienda que nos interesa, deberemos hacer un
depósito para poder participar en la misma.
El ingreso que se
debe realizar corresponderá con el 30% del valor del inmueble que nos
interesa. Una vez en la subasta deberemos ofrecer una cantidad por la
vivienda. Si ofrecemos el 70% del valor del piso más un euro, se nos
adjudicará automáticamente la vivienda siempre que no haya pujas
superiores.
En el caso de pujar por el 50% del valor del
inmueble, el juez avisará a propietario y acreedor que tendrán la
posibilidad de ejercer su derecho a compra y quedarnos sin la vivienda
en la que estabamos interesados.
En las subastas de pisos
encontramos todo tipo de inmuebles, desde edificios completos de
viviendas u oficinas hasta pequeños pisos con valores que no superan en
ocasiones los 10.000 euros. No olvidemos, no obstante, que como
señalábamos anteriormente,
el que adquiere una vivienda en la subasta
está obligado a hacerse cargo de todas las deudas que pesen sobre el
inmueble, hipoteca, seguros, impuestos, etc.
Otro aspecto que
debemos tener en cuenta cuando decidimos adquirir una vivienda a través
de subasta es que podemos tener problemas a la hora de tomar posesión de
la misma, especialmente si esta se encuentra habitada. En estos
procedimientos conviene contar con la colaboración de la policía,
cerrajeros e incluso puede llegar a ser necesaria una ambulancia para
hacer frente a posibles ataques de ansiedad por parte de los, hasta el
momento de la subasta, propietarios del inmueble.
Como vemos a la
hora de enfrentarse a una subasta de pisos conviene tener muy claro si
es esta la mejor opción a la que podemos acudir. En todo caso,
los
expertos sitúan ahora mismo esas subastas como oportunidad para personas
que quieren adquirir viviendas como inversión y no para vivir en ellas.
El motivo claro es que la tendencia en los precios de la vivienda es a
la baja, así que conviene más esperar y acudir al mercado normal antes
que enfrentarse a una subasta de pisos.